He preparado un vídeo con algunas de las propuestas de la firma italiana Gucci vistas en los últimos tres años. ¡¡El vídeo habla por sí mismo!!
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jueves, 4 de marzo de 2010
martes, 23 de febrero de 2010
Moda Hombre Primavera/Verano 2010
He preparado un vídeo con algunas propuestas para hombre, sacadas de anuncios de diversas campañas o directamente de los desfiles, allá va:
Si a alguien le interesa el tema que suena de fondo, o conocer en concreto la firma de alguna imagen, que me lo diga.
miércoles, 17 de febrero de 2010
Dos manuales de moda masculina
Siempre me he asombrado de la inmensa cantidad de libros que hay de moda enfocados al público femenino. Por algo ellas son las reinas de las pasarelas y del mundo de la moda, y lo van a seguir siendo durante mucho tiempo, pese a que los hombres vamos ganándonos nuestro hueco poco a poco, pese a inventos en cierto modo humillantes como la figura del metrosexual hace años, o el endiosado y sobrevaloradísimo Sartorialist ahora, con su cansino y repetitivo estilo de fotos aparentemente espontáneas plagadas de ese nuevo especímen de pijo llamado MU (mamarrachos urbanos).
Encontré dos libros sobre moda masculina, que paso a recomendaros (sobre todo el segundo), más que nada porque rellenan un poco el hueco que tanto demandamos los hombres: el de algún manual recopilatorio, con una exposición clara e ilustrada de algún análisis o estudio de la evolución de nuestra moda.
El Caballero: Manual de la moda masculina clásica (Bernhard Roetzel, ed. Könemann)
Los capítulos en los que está dividido este libro de unas 350 páginas son los siguientes: Barba, cabello, ropa interior, camisa, corbata, traje, chaquetas de sport y pantalones, calzado, abrigos y chaquetas, sombrero, complementos, punto, deporte, vestir de etiqueta, hogar.
La idea es buena: enfocar el orden de los capítulos de acuerdo a cómo nos vestimos y arreglamos. Afeitarnos, ropa interior, vestirnos, abrigarnos y salir. Cuenta muchísimas curiosidades, a mí me llama especialmente la atención cuando se centra en el aspecto de fabricación de las prendas (por ejemplo, cómo se hacen los zapatos, cómo se confecciona una camisa a medida, o el proceso de creación de un traje paso a paso, o las corbatas), y a la vez lo va mezclando con truquillos más o menos domésticos, como aprender a planchar una camisa -una asignatura eternamente pendiente para muchos de nosotros-, los distintos tipos de nudos de corbata, cómo doblar la ropa para meterla en una maleta, o cómo conjuntar prendas, con numerosísimas fotos muy claras y explicativas, en plan "esto está bien, esto está mal". También me gusta que no se centre únicamente en la ropa, sino en el cuidado de todo el cuerpo, de los accesorios y de, en general, toda una forma de vida.
Lo que ya no me gusta tanto es que a veces está enfocado todo de una manera bastante rancia, hay párrafos que podrían haber sido escritos en los años 80, algunas fotos son de la época de Dinastía, y algunos consejos dejan bastante que desear. Además, no me fío de nadie que recomiende al príncipe de Gales como icono de estilo. Eso por no mencionar el capítulo dedicado a la ropa interior. Me alegré al leer el índice, y ver que al fin alguien se dedicara a hablar de esa parte tan importante y a la vez tan olvidada de nuestro armario... pero me desilusioné cuando vi las fotos de calzoncillos en plan abuelo cebolleta... También a veces el autor deja escapar su ramalazo anticuado, sobre todo cuando habla de puros o de ir de caza...
Pero vamos, el libro en general, está bien. Es extenso y cumple perfectamente su cometido: ser un recopilatorio de miles de consejos sobre lo que entendemos por ser un caballero.
Cien años de moda masculina (Cally Blackman, ed. Blume)
El libro está dividido en dos partes: 1900-1939, y 1940-2000. Tiene muchísimas fotos y bastante poco texto, comparado con el anterior, pero el texto está muy bien escrito, y te despierta la curiosidad sobre la Historia de la Moda. Se centra en perfiles o figuras típicamente masculinas: el rebelde, el artista, la estrella, el jugador, el tipo bueno y el malo, el pavo real, el diseñador, el estilista, el obrero, el soldado... Para cada una de ellas analiza mediante fotos de anuncios o de revistas los posibles iconos, desde Fred Astaire hasta Robert Redford, pasando por Andy Warhol, David Bowie (en la portada del libro) o Tom Ford. Te hace pensar en cómo evoluciona la moda, o mejor, cómo se reinventa, me asombró ver en algunas fotos de obreros de los años 40 prendas que se pueden usar perfectamente hoy en día.
Tiene muchas fotos curiosas, por ejemplo, las de Modigliani con un look muy actual, o Klimt con una túnica rarísima, Kurt Cobain con un traje de mujer, sombreros rosa, modelos zoot... Aunque de todas las fotos quizá las más representativas sean estas tres:
En la primera, aparece un grupo de chavales londinenses con estética skin (pantalones subidos, tirantes, rapados, gesto duro y agresivo, caminando en fila) mirando de reojo a su polo opuesto, unos hippies con estampados chillones, gafitas, cabizbajos, actitud entre pensativa y pusilánime, en corro. Es una foto que retrata perfectamente dos estilos radicalmente diferentes, que encierran dos formas de vida opuestas, y que te obliga a pensar en cómo la moda es un perfecto vehículo de expresión de miles de cosas, además de retratar la Historia.
En la segunda foto (aunque no es exactamente ésta), un bronceado Calvin Klein convertido en su propio producto, vendiéndose a sí mismo. Era típico de los diseñadores de los 80, convertirse en la mejor imagen de su propia marca, ya que si ellos no encarnaban su propio estilo y no se creían a sí mismos, no podrían convencer a los demás. "Yo he triunfado en América, tú puedes ser como yo si me imitas y te identificas conmigo", parece decirnos en la foto.
La última es una maravillosa portada de GQ de Noviembre de 1960. Es una pena que la revista en su edición española ahora sea un simple catálogo de marcas donde la línea editorial consiste en hacer la pelota a las firmas de siempre, junto con un refrito de reportajes de hace varios meses de la edición americana o inglesa, cuando no les da por hacerse autobombo, o repetir exactamente lo mismo que dijeron en el número pasado, cambiándole la fuente y el diseño de la página.
En definitiva, dos libros muy interesantes para todos aquellos que nos interesa la moda masculina. A ver si se animan a sacar más, o si me podéis recomendar alguno. ¡Os estaría muy agradecido!
lunes, 16 de noviembre de 2009
Azul Hockney
David Hockney es un pintor inglés. Su apellido ha dado nombre a una tonalidad de colores que recientemente pudieron verse en las pasarelas. Concretamente el azul Hockney es un azul empleado por él en una serie de cuadros que hizo sobre piscinas de Los Ángeles, terrazas de chalets de Beverly Hills y Hollywood durante los años 60 y 70, y donde intentó reflejar la intensidad de las aguas de las piscinas, un azul vibrante y artificial, casi de plástico, en contraste con el azul espontáneo e impuro del mar.
A Large Diver (Paper Pool 27), 1978
A Bigger Splash, 1967
Portrait of an Artist (Pool with Two Figures), 1971
Peter getting Out of Nick's Pool, 1966
Nick Wilder, 1966
Picture of a Hollywood Swimming Pool, 1964
Pese a que no aparece en él piscina alguna, una de las obras más curiosas de Hockney, actualmente en la galería Tate de Londres (siendo uno de los cuadros más contemplados), es el retrato del señor y la señora Clark y el gato Percy. En él aparecen Ossie Clark, diseñador de moda, y su, por aquel entonces esposa, Celia Birtwell, diseñadora textil. Clark y Birtwell formaron una de las parejas más interesantes de la industria de la moda inglesa durante los años 60 y parte de los 70. Diseñaron ropa para los Beatles, Jimmy Hendrix, Twiggy, Marianne Faithful, y la aristocracia inglesa.
La mítica modelo Twiggy luciendo un diseño de Ossie Clark
Algunos diseños de Ossie Clark
Algunos diseños de Celia Birtwell
Foto de Vogue UK de Penelope Tree, una de las modelos favoritas de Clark
Curiosa hoja de costes y detalles de un diseño de Clark
El mismo Clark posando con la modelo Chrissy Shrimpton (novia de Mick Jagger). El conjunto, que mezcla patrones produciendo un curioso efecto visual, es, como no, del propio Clark
Pero echemos un vistazo al cuadro de Hockney:
En el cuadro, la pareja mantiene cierta distancia entre ellos. Ella de pie, él sentado, con un gato blanco en su regazo, que, ajeno al momento, mira al exterior de un balcón en el que se divisan los árboles de un jardín de Notting Hill iluminado por un intenso sol. Junto a él, un teléfono y una lámpara, y junto a ella, un inquietante libro amarillo sin título que rompe completamente con el esquema de colores del cuadro, y también un jarrón con lirios, flor comúnmente asociada a la pureza femenina en los cuadros sobre la Anunciación (de hecho ella estaba embarazada en el momento del retrato). El cuadro que aparece junto a ella es del propio Hockney, su interpretación de "A Rake's Progress" de W. Hogarth.
Él está fumando con una pose aparentemente relajada, distendida, incluso va descalzo sobre la alfombra, pese a que su mirada está tensa y centrada en el espectador, a quien contempla fijamente incluso con cierta desconfianza o recelo. Ella tiene uno de sus brazos apoyado sobre su cadera, su pose resulta quizá menos natural y más forzada, pese a que su expresión facial es más tranquila, incluso se adivina una leve y misteriosa sonrisa, algo cansada o quizá melancólica. Nada en ellos nos hace pensar que sean pareja, más bien al contrario, sólo encontramos diferencias entre ellos, ninguna complicidad (de pie/sentado, pose forzada/pose demasiado cómoda, incluso los objetos despiertan sensaciones encontradas), es una especie de matrimonio anti-Arnolfini, ni siquiera se miran o se tocan, de hecho están en posición opuesta al famoso cuadro. El gato representa la infidelidad y la envidia, contrariamente al perro de los Arnolfini, que representaba la fidelidad.
La enigmática mirada de Ossie Clark
De hecho el matrimonio de los Clark apenas duró cinco años, acabó poco tiempo después de terminar el cuadro, según rumores, debido a la bisexualidad de Clark. El cuadro oculta una trágica historia: después del divorcio, Clark se volvió drogadicto, se enamoró de un artista que pronto murió de SIDA, perdió el rumbo de su vida y su brillante carrera, y se declaró en bancarrota a principios de los 80. Sus diseños románticos y llenos de color ya no interesaban, era el momento del punk y el rock, el momento de Vivienne Westwood. Quince años después consiguió reconducir su vida, hasta que se enamoró perdidamente de un joven italiano, que acabó asesinándole salvajemente un año después.
Celia Birtwell mirando al espectador
La historia de Celia tuvo quizá mejor final, al menos en el terreno laboral: después del divorcio, emprendió su carrera en solitario con notable éxito. Diseñó la colección de primavera/verano 2006 para la famosa cadena inglesa Topshop, y todas las prendas se vendieron de manera espectacular a los pocos minutos de abrir las tiendas.
Colección de Britwell para Topshop
Como curiosidad, el gato que aparece representado en el cuadro de Hockney no se llamaba Percy, era una gata llamada Blanche, pero Hockney pensó que el título quedaría mejor con el nombre Percy en él.
En cuanto a la repercusión del azul Hockney en pasarela (ahora quizá destronado por el azul Klein, en relación a Yves Klein, pintor dadaísta), quizá el ejemplo más representativo y cercano sea el de la colección de Antonio Miró mostrada en Gaudí en 2005, donde la mayoría de modelos desfilaron con unas gafas muy parecidas a las gafas de bucear, y la pasarela simulaba ser el borde de una de esas piscinas americanas que tanto encandilaron al pintor.
Colección de Antonio Miró para Gaudí
Las prendas de Miró recogen muy bien el espíritu de Hockney, porque, ¿quién puede presumir de que su apellido da nombre a un color?
La actividad de Hockney no se centra únicamente en la pintura. También es grabador, escenógrafo, fotógrafo, diseñador… Algunas de sus obras reflejan cierto contenido homoerótico, la mayoría de los casos encubiertas por un sutil y misterioso velo sensual.
Actualmente, con más de 70 años de edad, David Hockney colabora con la revista política Standspoint.
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